
Ingredientes (para dos personas):
- Media coliflor grande o una pequeña
- 2 cucharadas de harina integral de espelta (u otro cereal, siempre mejor integral)
- Bebida de soja sin azúcar añadido
- Sal y AOVE
- Pimienta negra
- Nuez moscada
- Queso rallado vegano (opcional)
¿Cómo se hace?
Se trata de una versión vegana de todo un clásico. Si sabes hacer la bechamel tradicional, solo tienes que sustituir la leche de vaca por la bebida de soja. Si no conoces esta receta, sigue leyendo.
Por una parte, cuece la coliflor en abundante agua salada, hasta que esté al dente o el punto de cocción que a ti te guste. En mi caso, prefiero que quede un poco durita, más que blandurria, así que en unos 10 minutos, está lista.
Por otra parte, en una sartén antiadherente, prepara la vegamel (bechamel vegana). Ten preparada la bebida vegeral de antemano. Si está un poco caliente, mucho mejor. Calienta un chorrito de AOVE y añade dos cucharadas de harina integral de espelta. Remueve integrando la harina. Ve añadiendo poco a poco, en chorritos cada minuto, aproximadamente, la leche y no pares de remover, integrando bien la harina y la leche, siempre a fuego bajo o medio. Hacer vegamel requiere paciencia y atención, pero te saldrá sin problemas. Déjala en un punto en que esté algo más líquida de lo que quieres que te quede a la hora de tomarla. En ese punto, añade sal, pimienta negra y nuez moscada. Prueba para corregir el sabor y dejarla a tu gusto.
En una bandeja de horno, pon la coliflor escurrida. Báñala con la vegamel y espolvorea un poco de queso vegano. Métela en el horno para gratinar.
Bioconsejos:
- No, no te hace falta precalentar el horno, ni ahora ni nunca 😉
- Ya que lo enciendes, aprovecha para preparar más cosas al horno, para ahorrar energía