
Ingredientes:
Para la base:
- Un vaso de avellanas
- 6 dátiles sin hueso
- 5 cucharadas de AOVE
- 2 cucharaditas de semillas de lino molidas (opcional)
- Media cucharadita de canela (opcional)
Para el resto de la tarta:
- 600 ml. de bebida de avena
- 6 dátiles
- 4 cucharadas de agar agar en polvo o en tiras
- Medio vaso de anacardos
- 15 fresas grandes
- 50 ml. de leche de coco
- Media cucharadita de canela
- Una cucharadita de acai molido (opcional)
- 5 frambuesas (opcional)
- Un chorrito de limón
Para decorar:
- 4 fresas grandes
- Una cucharada de coco rallado
¿Cómo se hace?
Comenzamos con la base: trituta las avellanas en un procesador. Cuando estén bien picadas, incorpora los dátiles (y semillas de lino, si quieres) y vuelve a picar. Finalmente, incorpora la canela y el AOVE y pica de nuevo para integrarlo todo. Pon esta base en el fondo de un molde de tarta (mejor si es desmoldable), aplastándolo para hacer una base firme.

Para el cuerpo de la tarta, en una olla, pon la bebida de avena con los dátiles a fuego lento. Incorpora el agar agar. Calienta esta mezcla, removiendo de vez en cuanto, hasta que el agar agar esté totalmente disuelto. Entonces incorpora los anacardos, la canela, el acai y el chorrito de limón. Deja calentar unos minutos más, para que se integren los sabores. Quita la mezcla del fuego, añade las fresas, las frambuesas y la leche de coco. Bátelo todo muy bien y deja que se enfríe unos 2 minutos, antes de verterlo encima de la base.

Echa la mezcla despacio en el molde de la tarta, encima de la base. Deja que repose a temperatura ambiente, en un espacio plano, sin tocarla. Debe adquirir una consistencia de flan. Cuando ya no esté caliente, mételo en la nevera y déjalo reposar hasta que esté frío.
Para decorarlo, en frío, coloca unas rodajas de fresa y un poco de coco rallado por encima.