Tarta de higos

Ingredientes (para molde de 20 cm. aprox.)
Para la base:
- 4 dátiles
- 100 gramos de avellanas
- 1 chorrito de AOVE o aceite de coco
Para la tarta en sí:
- 200 ml. de bebida de avena
- 12-15 higos (según tamaño)
- 2 dátiles (opcional, para que salga más dulce)
- 1 cucharada de agar-agar (en herboristerías, tiendas a granel, ecotiendas…)
- Canela, jengibre u otras especias con las que te atrevas, al gusto
¿Cómo se hace?
Primero la base: en una picadora o con el accesorio de picar de la batidora, se trituran las avellanas. Cuando estén trituradas, se mezclan con 4 dátiles y se vuelve a triturar. Si la consistencia es pegajosa, es suficiente. Si está demasiado seca, se puede añadir un poco de AOVE o aceite de coco, este último es más suave, yo lo prefiero para la repostería.
Esta mezcla es la base. Como ves, es una adaptación «healthy» y vegana a la típica base de galletas y mantequilla Hay que cubrir con esta base el fondo de un molde. Yo recomiendo alguno desmontable, para que luego sea más sencillo sacar la tarta, pero si no tienes, realmente vale cualquier cosa, ¡no te líes!
Una vez colocada la base, vamos con el cuerpo de la tarta. Se calienta la bebida de avena, a fuego suave y se disuelve en ella el agar agar, que puede ser el polvo o en láminas. Debe estar bien disuelto. El agar agar es un alga sin sabor, que sirve para dar consistencia a la tarta.
Añadir la canela, jengibre (y más especias) y dejar calentar unos minutos para que coja el gusto. Añadir luego los higos pelados (o sin pelar, como prefieras). Reserva un par de ellos, sin añadirlos a la mezcla. Añadir los dátiles. Batir todo bien hasta crear una mezcla homogénea. Esta mezcla, se vierte encima de la base y todo junto, se deja reposar unas horas en la nevera, hasta que se enfríe y el agar agar haga su magia 😉
Antes de servir, decorar con algunos higos más cortados, por encima y chocolate o frutos secos, ¡lo que quieras!
¡Desmolda, sirve y disfruta!